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Mié, Jun

Caso Henry Falcón // Por: José Dionisio Solórzano @jdsolorzano

Opinion

Desde Alta Mar-. Hace unos días el inestable y acomodaticio gobernador de Lara Henry Falcón ofreció unas declaraciones a los medios de comunicación en la cual aseveraba que el secretario ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática, Jesús “Chuo” Torrealba, no lo representaba.

Frente a esta afirmación expondré las siguientes ideas:

Primero, en lo personal he mostrado en reiteradas ocasiones mis reservas con relación a Torrealba, a quien considero un buen comunicador aunque no tan ducho en el quehacer político.

No obstante mis observaciones he seguido fiel a los principios de Unidad que exige el momento histórico y la inmensa mayoría de los venezolanos.

En lo personal he juzgado equivocadas algunas decisiones de la MUD bajo la dirección del colega comunicador, y he alzado mi voz de protesta en contra la expulsión de Copei de la Unidad y el arrebato que le hicieron  de sus candidatos a diputados.

Pero, el caso de Henry Falcón es inaudito, porque si alguien en el panorama político se ha beneficiado de las decisiones de la Mesa ha sido precisamente el gobernador larense.

A Falcón se le perdonó, cosa que me parece increíble, el hecho de que éste haya firmado el cacareado y posteriormente inservible documento que le exigía al presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, derogar un  decreto que hacía alusión a Venezuela.

El dirigente del partido Avanzada Progresista no sólo desacató una línea de acción de la Unidad, traicionando el sentimiento de la gran mayoría de los venezolanos, sino que se colocó al lado de Maduro.

Ante esta decisión de Falcón la MUD hizo silencio y dejó lo pasar.

Mientras “Chuo” Torrealba ha sido permisivo con relación a Falcón y silencioso de las acciones sospechosas de éste,  se ha mostrado enérgico, duro e inflexible ante otras organizaciones políticas que han sido más fieles a la Alternativa Democrática que el mandatario larense.

Nadie se acuerda que Copei, igual que AD y las nuevas organizaciones políticas como Voluntad Popular, Primero Justicia, Alianza Bravo Pueblo y Un Nuevo Tiempo han sido vejadas, humilladas y acosada por una largo período de tiempo, del cual el gobernador Falcón estuvo disfrutando de las mieles del poder cuando militó en las filas gubernamentales.

Las decisiones de la Mesa de la Unidad con respecto a la escogencia de los candidatos a diputados, variaron de acuerdo a los diferentes escenarios de cada estado y circunscripciones, y en medio de ese analítico criterio se le entregó a Falcón prácticamente todos los circuitos de su estado.

La falta de primarias en Falcón, muy diferente a lo que sucedió en Anzoátegui donde se efectuaron consultas populares en todos los circuitos, trajo consigo que un demócrata, mucho más comprometido con la causas de la libertad desde 1999, Eduardo Gómez Sigala decidiera postular su nombre a legislador debido a que no le permitieron contarse internamente.

A pesar de este favoritismo Falcón, por encima de los silencios cómplices a sus particulares y egoístas disposiciones,  olvidándose que le han perdonado su “doble juego”, tuvo el descaro de mantener una posición “crítica” ante un ente, en este caso la MUD, que le ha servido y apoyado.

Cuidado con Falcón no sea que se convierta en un nuevo Arias Cárdenas.