Usaín Bolt vuelve al “Nido de Pájaro”

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Sábado 16 de agosto de 2008, 22h30 locales: el jamaicano Usaín Bolt asombra al mundo colgándose el oro olímpico de los 100 metros con un récord mundial (9.69) y deslumbrando a todos. Siete años después, el 'Relámpago' vuelve al estadio de Pekín donde consiguió la hazaña.

El recinto conocido popularmente como el 'Nido de Pájaro' por su diseño acoge desde este sábado 22 hasta el 30 de agosto el Mundial de atletismo al aire libre y Bolt, entonces una figura emergente y hoy una de las mayores estrellas de la historia del deporte, intentará reeditar los éxitos de entonces, pese a la gran amenaza del estadounidense Justin Gatlin.

Bolt había llegado a Pekín como un desconocido para el gran público y salió de la capital china como la gran estrella de los Juegos Olímpicos de 2008, con un 'triplete' de oros (100 m, 200 m y relevos 4x100 metros) acompañados en los tres casos de récords mundiales.

Los de 100 (9.69) y 200 (19.30) los rebajó él mismo un año más tarde en el Mundial de Berlín (9.58 y 19.19) y desde entonces permanecen vigentes. El récord mundial de 4x100 metros está en posesión del equipo jamaicano, también con Bolt en el mismo, y es de 36.84 desde el éxito de los caribeños en los Juegos de Londres-2012.

El nadador estadounidense Michael Phelps, que hizo historia en Pekín-2008 al batir el récord de medallas de oro en unos mismos Juegos (8), tuvo que compartir protagonismo con ese joven jamaicano de casi 22 años, que antes de la cita en la capital china sólo había subido al podio de una gran cita en dos ocasiones, con dos platas (200 y 4x100 metros) en el Mundial de Osaka-2007.

En la preparación de los Juegos Olímpicos de 2008 ya había dado muestras de su progresión, logrando la segunda mejor marca de la historia (9.76) el 3 de mayo de ese año en Kingston y el 31 de ese mes, en Nueva York, corrió ya en 9.72, fijando un nuevo récord mundial y batiendo la plusmarca que ostentaba hasta entonces su compatriota Asafa Powell (9.74).

Pero donde la leyenda de Bolt tuvo un antes y un después fue en Pekín. El mundo entero conoció desde entonces su cara, vio una y otra vez sus zancadas a cámara lenta y se sorprendió por sus dotes de 'showman' ante las cámaras.

"Soy un actor del espectáculo. La gente paga por ver un show. Yo me divierto corriendo y debo disfrutar", dijo entonces a los que le acusaban de soberbia y de poca deportividad ante los derrotados.

Bolt se convirtió en una superestrella, pero él prometió tras su última carrera en el 'Nido de Pájaro' en aquel inolvidable 2008 que no dejaría que el éxito le cambiara.

"Yo no cambiaré. Intenté estar relajado, dando vueltas en la pista para nos pensar mucho en la carrera. No permito que la gente me meta presión. Cuando disfruto, me concentro. Todavía me divierto, soy joven. El atletismo es lindo y hay que disfrutarlo", declaró entonces.

Sus tres oros olímpicos de Pekín-2008 fueron revalidados cuatro años más tarde en Londres-2012 y a ello se sumó otros 'tripletes' en las mismas pruebas en los Mundiales de Berlín-2009 y Moscú-2013.

En el Mundial de Daegu-2011 se coronó en 200 y 4x100 metros, pero no en 100 metros al precipitarse y protagonizar una salida falsa, por la que quedó eliminado en la final y dejó el camino libre al oro a su compatriota Yohan Blake.

En el Mundial-2015, Bolt es una incógnita. Apenas ha corrido en los dos últimos años y en la actual temporada su estado físico ha preocupado mucho. Se llegó a dudar incluso sobre si podría estar en China para plantar batalla al estadounidense Justin Gatlin, el dominador en lo que va de año.

El desafío adquiere aires de "más difícil todavía" y Bolt espera que el 'Nido de Pájaro' vuelva a ser un talismán y que no suponga la confirmación del declive de una carrera que se catapultó precisamente en una pista ya legendaria.