Presos políticos // Por: Simone Augello @Simone_Augello

Opinion

Las últimas acciones en contra de Leopoldo López y Daniel Ceballos, presos de consciencia, han provocado una indignación en importantes sectores de la población nacional, lo cual debe llamarnos poderosamente la atención.


Las acciones de represalia en contra de dirigentes políticos encarcelados por oponerse al régimen, han nuevamente despertado las molestias en un sector de la población que no ve con buenos ojos el accionar represor, totalitario y opresor del madurismo.

Como ciudadano hago un llamado público a la rectificación del Gobierno, sus actuaciones inmorales y deshumanizantes han despertado la molestia de un pueblo que no soporta más los errores y abusos de un sistema de gobierno que ha traído hambre a los estómagos de millones de venezolanos.

Es sorprendente oír al ex alcalde mayor de Caracas, Juan Barreto, calificar a Leopoldo López como un preso político y aseverar que el video que envió desde la prisión es “su derecho al pataleo” y recordó que desde Yare el ex presidente Chávez también grabó un video cuando estaba preso.

Mientras escuchábamos del Defensor del Pueblo la justificación de la represión en contra de Leopoldo López.

Entre los pro-oficialistas de base he escuchado personalmente expresiones de solidaridad para con los presos políticos, porque no están de acuerdo que el régimen actúe de forma soez y agresiva en contra de quienes están detenidos por el simple delito de pensar diferente al Gobierno.

Son millones los venezolanos que se sienten solidarios con la lucha que llevan adelante los presos de consciencia, y no solo son los casos emblemáticos de los altos dirigentes de la oposición, sino que son decenas los presos políticos  que son víctimas del afán represor del sistema madurista.

A los estudiantes encarcelados injustamente les hago un llamado a la resistencia, a la fuerza de voluntad y sobre todo a la confianza en Dios.

Ustedes pueden estar seguro que aquí afuera estamos millones de ciudadanos comprometidos con la lucha reivindicadora que llevó a la masa estudiantil a tomar las calles y solicitar con justicia democrática la renuncia al Jefe de Estado.

¿Por qué la represión contra los presos de consciencia? La respuesta la podemos encontrar en la angustia de un régimen que se encuentra secuestrado por los temores que surgen de su carencia de popularidad, de sus errores y por la desesperanza que viven los ciudadanos ante el fracaso gubernamental.

El régimen es preso de sus bajas pasiones, de sus acciones, de sus vinculaciones, y por el desmadre de más de tres lustros haciendo y deshaciendo bajo la más bochornosa de las impunidades de la cual emergió lo que se ha llamado la “boligurguesía”. Por estas razones están desesperados y arremeten violenta y cruelmente contra quienes se encuentran secuestrados en el Sebin y otras cárceles políticas y comunes.