EnOriente

Usted está aquí: Inicio Noticias Cine, Radio y Televisión Canales Opinión Tierras de Tepuyes hoy ¿y mañana? // Por: Oscar Shariff Hernández

Tierras de Tepuyes hoy ¿y mañana? // Por: Oscar Shariff Hernández

Sin duda el viaje que más me ha inspirado en mi vida ha sido llegar a la cumbre del Roraima Tepuy, esta aventura ha influenciado en el desarrollo de mi personalidad, la responsabilidad que tengo por el medio ambiente, mi actitud ante la vida, mi emprendimiento profesional Viaja Verde y mi amor por Venezuela.


Con esta primera experiencia, desperté las ganas de conocer el país y el mundo desde sus cimas. No solo llegar a puntos altos de estos rincones, sino seguir encontrando los valores que se desarrollan en el proceso de llegar hasta las cumbres.

Desde mi primera visita al Roraima, he regresado muchas veces a la Gran Sabana, he subido otros tepuyes y explorando las maravillas que ofrece Venezuela en esta región del país.

Despertó el encanto que me hacen sentir los ríos. Caminé hasta los abismos de la selva amazónica. Tuve contacto por primera vez con indígenas venezolanos. Tomé las aguas más puras del mundo. Vi plantas con formas exóticas e inexplicables. Me encontré vulnerable ante animales, reptiles e insectos peligrosos, prehistóricos y hermosos. Vi arcoiris tan cercanos que casi pude tocar con las manos. Presencié formaciones rocosas inexplicables y caminé por el Valle del Cuarzo. Estuve a distancia de un paso con tres diferentes países. Me cargué de energías milenarias y visualicé un refugio para el futuro del mundo.

Estas tierras de tepuyes forman parte del Parque Nacional Canaima, instaurado en 1962 y declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1994. Es la casa de los indígenas pemones y sus creencias están directamente relacionados con estas montañas planas, que ellos llaman tepuy. Una cultura que hoy en día ha sido muy influenciada por el occidentalismo, donde sus creencias ancestrales están pasando a un segundo plano, buscando evolucionar y adaptarse a sus nuevas necesidades.

Son increíbles las maravillas que tiene que ofrecer nuestra naturaleza, pero también preocupa lo vulnerable que es ante los impactos que podemos ocasionar los hombres sobre ella.

En cada viaje encuentro nuevos problemas en la región que tenemos que proteger: la minería clandestina esta acabando con los ríos, la falta de información a los usuarios afecta las zonas verdes, abriendo caminos con camionetas 4x4. Además los visitantes del parque generan desperdicios altamente contaminantes debido, en parte, a los pocos puntos que hay para recolectar la basura. El vacío de educación que tienen los pemones no los convierte en conservadores, sino en destructores. Las autoridades obvian su responsabilidad con el medio ambiente y se enfocan mas en la fuerza de poder que generan sus uniformes.

En varios de mis ingresos al Parque Nacional Canaima, me he recordado de la infancia, cuando se entra a un parque temático en Orlando, con la diferencia de que aquí vamos a descubrir las maravillas de la naturaleza y no el mundo de Mickey. Pero con esta comparación siempre considero que podemos mantener el Parque Nacional Canaima con los ejemplos de gerencia que tiene un parque temático en cualquier país de primer mundo. Donde los anfitriones, en nuestro caso las autoridades de Inparques, deben ser nuestros guías a la implementación de la norma que en el parque se debe cumplir, ofreciendo los servicios que el visitante requiere para realizar su paseo sanamente, dentro de la armonía de la naturaleza y cultura que en ella se representa. Orientar a través de manuales, señalizaciones accesibles y visibles para todos las normativas que se deben cumplir. Restringir los accesos de las zonas en recuperación y donde el visitante puede ser desorientado. Puntos de información donde todos puedan acceder y desarrollar áreas de camping, inclusive hospedajes ecológicos para los temporaditas.

¿Por qué un parque de esta magnitud y tan esencial para el mundo, no puede cobrar una entrada de acceso a sus visitantes y vehículos? Ingresos que pueden ser destinados a su desarrollo sustentable a largo plazo y apoyo a las comunidades indígenas y la conservación de sus culturas.

Tenemos que comenzar en preocuparnos en el futuro de nuestros verdaderos tesoros y potenciales como país. Buscar los mecanismos para descentralizar las dependencias del Estado en espacios que necesitan más visión de desarrollo sustentable y conservación, a través de gerencias  inteligentes.

Share

Recibe a EnOriente en tu correo electrónico:



Google+