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Vie, May

La Sociedad Anticancerosa de Venezuela destaca la colonoscopia como una herramienta de pesquisa importante para hallar lesiones pre cancerígenas en esófago, estómago y colon


El cáncer gástrico (también llamado de estómago) es el tumor más frecuente de las vías digestivas y el segundo de los tipos de neoplasia que más muertes ocasiona en hombres y mujeres. Así lo informó el gastroenterólogo y oncólogo Raúl Monserat, en las Jornadas Científicas de la Sociedad Anticancerosa de Venezuela.

El especialista indicó que la neoplasia gástrica no presenta síntomas específicos en su etapa inicial, mas a medida que avanza, puede provocar ardor, acidez y pesadez, lo que lo hace fácil de confundir con otras molestias estomacales, complicando su diagnóstico.

Es por ello que los médicos sugieren como medida preventiva que toda persona mayor de 50 años, presente o no los síntomas mencionados, se realice una exploración digestiva, con la finalidad de descartar o hallar tumores en su fase inicial. “Ese cáncer precoz es susceptible absolutamente a curarse por completo, con los métodos que tenemos actualmente”, resaltó Monserat.

De acuerdo con el galeno, no se ha establecido científicamente que algún alimento incida directamente en la aparición del tumor gástrico. Sin embargo, dada la frecuencia de casos y muertes en la región andina, “se ha establecido como factor de riesgo en esa región el consumo de la arepa de harina de maíz pelado, porque se usan nitritos para quitar la concha”, sostuvo el especialista.

En aumento
Otras neoplasias en las vías digestivas presentes en Venezuela son el cáncer de colon y recto, el de esófago y el de páncreas. El primero ha tenido un crecimiento exponencial en los años recientes, representando actualmente una parte muy importante de consultas y hospitalizaciones, sobre todo en personas mayores de 50 años.

“Cuando aparecen los síntomas es demasiado tarde, por eso es necesario enfatizar la pesquisa del cáncer de colon, mediante el uso de la colonoscopia”, dijo. Asimismo, explicó que el objetivo de la prueba es encontrar la lesión precoz: el pólipo que precede a la formación de cáncer. En cuanto a la prevención, señaló que el aumento del consumo de  fibra disminuye el riesgo de presentar neoplasias malignas en esa parte del cuerpo.

El cáncer de esófago, aunque menos frecuente que los anteriores, tiene una mortalidad alta. “Estamos observando que el cáncer que esta sobretodo en la unión entre el estómago y el esófago ha ido aumentado cada vez más, tiene el inconveniente que cuando se detecta está en fase avanzada, y el tratamiento quirúrgico asociado a las quimioterapias y radioterapias, son procedimientos muy complejos con  una alta incidencia de complicaciones”, acotó.

Una de las patologías asociadas con el cáncer de esófago es el  reflujo crónico (llamado esófago de Barrett). Indicó Monserat que esa complicación en el esófago hace crecer un tejido que no es el habitual en esa parte del cuerpo, lo que produce unas células atípicas con capacidad de volverse cancerosas. 

El más difícil
“El 85% de los casos de cáncer de páncreas que diagnosticamos están condenados a morir por la enfermedad en un lapso menor de dos años”, sostuvo el especialista. La razón de dicha dificultad es que el páncreas está relativamente escondido, los tumores en este órgano son asintomáticos en su etapa inicial y no son detectables por métodos de evaluación, además que su aparición repentina no tiene factores de riesgos asociados directamente.

Para disminuir el riesgo de presentar tumores malignos en las vías digestivas, la Sociedad Anticancerosa de Venezuela aconseja adoptar un patrón de vida que evite el humo del tabaco y alcohol. Sugieren controlar el peso a través de una dieta rica en frutas, verduras y fibra, combinada con ejercicio físico frecuente. También considera de máxima importancia el chequeo médico periódico y la realización de pruebas de despistaje al llegar a las edades de riesgo.

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