“Consejos para una excelente relación madre-hija, escritos por una niña viajera de las nubes, para todas las madres de Venezuela”.

Fundación Empresas Polar presentó su más reciente publicación de contenido educativo: Para que tu hija te entienda muy bien, legado de María Gracia Parparcén Gudiño, quien a pesar de su corta edad y con la sencillez de su palabra sabia, decidió entregar estas recomendaciones a su abuela Fedora, apenas a los ocho años de edad y antes de partir físicamente.

En una cena de beneficencia para una escuela de niños con capacidades especiales, el padre de un estudiante pronunció un discurso que nunca será olvidado por las personas que lo escucharon.

En la relación entre padres e hijos, la clave está en el diálogo. Hablar de un problema es tenerlo ya medio solucionado. Pretender educar sin propiciar el diálogo es como intentar construir una casa sin una segura cimentación. Pero, ¡cuánto cuesta hablar con los hijos adolescentes! ¡Cuántas conversaciones acaban en monólogos! ¡Cuántas parecen “diálogos de sordos”! ¡Cuántas finalizan en una nueva pelea! “Mi hijo no me escucha”, “no se puede hablar con ella”, “siempre acabamos a gritos”, “parece que hablemos idiomas diferentes”… suelen ser las quejas justificadas de muchos padres. La verdad es que no resulta fácil hablar con ellos, sin embargo, hay que intentarlo. Quizá se podría empezar teniendo en cuenta que el diálogo con adolescentes tiene unos requisitos propios:

Cuando mamá se enteró que estaba embarazada ya llevaba unos días que no le venía la menstruación, como no podía esperar fue a la farmacia y se compró un test de embarazo. Se lo hizo y le dio positivo. Hoy ha ido al ginecólogo y se lo ha confirmado. Ya ha dado la noticia a familia y amigos.

A pesar de que la vida de hoy es más agitada, debemos estar conscientes de aprovechar todos los minutos y segundos en los que estamos con nuestros hijos. No es tan importante el tiempo sino la calidad de entrega de amor y enseñanza.

Más artículos...