¿Cómo influye la alimentación en la salud de mi bebé?

Padres En Oriente

Una vida saludable se inicia desde la infancia y es influenciada por la disponibilidad y el consumo regular de una dieta equilibrada. Con el paso del tiempo este requisito se ha hecho evidente tanto para los niños como para los bebés. Un buen régimen alimenticio desde el primer día sentará las bases para una infancia sana, proporcionando así una plataforma sólida para el desarrollo continuo y un buen comienzo en la vida.


Resultados de estudios presentados por Pfizer Nutrition en el 5to Congreso Europediátrico en Viena dieron evidencia de que una alimentación apropiada es clave para estimular un crecimiento y buen desarrollo en infantes en riesgo y de difícil alimentación. Estos estudios demostraron que muchos niños padecen de desafíos nutricionales, incluidos aquellos prematuros, con poco peso al nacer o aquellos que son difíciles para comer.  Los datos demostraron que una alimentación adecuada que impulse el desarrollo de estos pequeños son factores clave para una mejor salud a largo plazo.

La tasa de crecimiento de un niño es un indicador importante de su salud en general y refleja el desarrollo nutricional del mismo. Una tasa de peso adecuada, obtenida durante la infancia, puede llevar a mejores resultados de peso en el futuro.[1] [2]

En marzo de 2011, en una reunión de expertos clínicos en Londres, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA por sus siglas en inglés) se comprometió a apoyar a los pediatras en toda Europa con el asesoramiento y soporte en la práctica de pediatría, en particular en la creación de directrices, que podrían ayudarles a mantener, desarrollar y mejorar sus condiciones de práctica clínica.

La primera declaración de estas nuevas iniciativas estratégicas se centra en la práctica ideal de alimentación infantil en los primeros 6 meses de vida y se basa en una evaluación de la literatura complementada con los conocimientos nutricionales de las directrices y los expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), la Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (ESPGHAN) y la Academia Americana de Pediatría (AAP). El objetivo general de este y todos los documentos posteriores de la iniciativa de la alimentación temprana es apoyar y contribuir a la sana alimentación de las generaciones futuras.

La EPA cree tanto en los valores de la medicina preventiva, como también en ayudar a los padres a desarrollar e implementar estilos de vida cada vez más saludable para sus hijos. Por ello, consideraron abordar el tema de la sobrealimentación como una plataforma de acción en la cual se promueva el conocimiento a todas las madres de que la misma no es saludable, sino que puede causar problemas severos como la obesidad.

El consumo regular y equilibrado de energía y proteína se logra mejor a través del suministro de leche materna durante los 6 primeros meses de vida. La EPA reconoce que la lactancia materna exclusiva no siempre es posible para muchas madres, por lo que es importante ofrecer a los niños una buena alternativa a la leche humana. En este sentido, consideran que las fórmulas infantiles debe poseer un perfil nutricional similar a la leche materna, de forma de contar con la cantidad de nutrientes que soporten el óptimo crecimiento del infante.

Los niños deben tener un aporte adecuado de energía que les permita crecer correctamente, con el equilibrio de proteínas, vitaminas y minerales. Las proteínas les agregan masa muscular y vitaminas y los  minerales le permiten el crecimiento y el funcionamiento apropiado del organismo. Los niños deben tener un aporte de alimentos óptimos tanto en calidad como en cantidad; es decir, ni demasiado poco, ni en exceso. Lo justo, dependerá de su edad, nivel de actividad física y su sexo, destacó el especialista en nutrición y gerente médico de Pfizer Nutrition, Dr. Marcelo Quevedo.

Una correcta alimentación temprana es de suma importancia para el desarrollo y la salud del bebé. Es importante cubrir un adecuado aporte de  nutrientes en sus primeros años de vida para promover un óptimo crecimiento y desarrollo.


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:
-Entrevista a la Dr. Rafael Quevedo respondida el jueves 14 de abril de 2011.

-World Health Organization. WHO Child Growth Standards: What is the double burden of malnutrition? World Health Organization. Geneva, Switzerland. 2010; 2 pp.

-World Health Organization. WHO Child Growth Standards: What is the connection between the new WHO Child Growth Standards and infant and young child feeding practices? World Health Organization. Geneva, Switzerland. 2010; 2 pp.

-Nota de prensa. “Pfizer Nutrition Data Demonstrate that Appropriate Early Child Nutrition May Be Linked to Long-Term Health Outcomes in At-Risk Populations and Picky Eaters”. 29 de junio 2011.

-Artículo “Support for the new paradigm in early feeding for European infants”. European Pediatric Association. Abril de 2011.

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