Aprópiese de su sistema inmune y actívelo a consciencia, porque la mejor farmacia es la que cada quien lleva por dentro

Salud y Vida
Desde hace relativamente pocos años se viene desarrollando una nueva disciplina científica denominada PsicoNeuroInmunología (PNI). Este campo del conocimiento explora las interconexiones puestas en evidencia, a través de diversos estudios entre los sistemas nervioso, inmunológico y endocrino. Tanto el sistema inmunológico como los sistemas cardiovascular y nervioso han sido estudiados en forma aislada e incluso como sistemas autónomos y es recientemente -con los avances de la medicina experimental- que se ha tendido hacia la integración en el estudio de dichos sistemas, especialmente a partir de la descripción de los efectos del estrés sobre la inmunidad o la capacidad de respuesta defensiva del organismo ante los ataques de virus, hongos o bacterias.

Hoy en día es conocido que el Sistema Nervioso Central desempeña un significativo papel en la regulación del sistema inmunológico (SI) y existe una reciprocidad en el control del cerebro por el Sistema Inmune.

Según explica la Dra. Marianela Castés, prestigiosa química e inmunóloga quien es pionera en nuestro país de esta especialidad, “la PNI  ha planteado el desafío de tratar la mente y el cuerpo como una unidad en la cual es posible estimular la denominada farmacología humana, para de esta manera influir en el sistema inmunológico y en los mecanismos que permiten afrontar la condición de enfermedad; pudiendo hacer posible desde una mejor calidad de vida hasta la sanación”.

Soy responsable de mi estrés y de mi salud. Estudios desarrollados para entender el efecto del estrés sobre el sistema inmune han permitido el conocimiento de la compleja interacción entre los sistemas nervioso, endocrino e inmunológico. Castés explica que “un evento estresante de orden físico, ambiental o emocional induce una respuesta fisiológica alterada, básicamente por los altos niveles de ACTH y cortisol, lo cual tiende a afectar la funcionalidad del sistema inmune y/o crear la percepción en el individuo de ver menoscabada su capacidad de afrontar ese evento; esto potencia la vulnerabilidad de la persona ante una serie de enfermedades de alto riesgo, tales como cáncer, enfermedades autoinmunes y diversas alteraciones endocrinas”.

“Los hallazgos de la PNI apuntan a que cada quién –según sus creencias- decide cómo enfrentar un evento estresante, y es así como la salud y la enfermedad ya no pueden ser vistas con aquella lógica reduccionista y mecanicista, que consideraba al cuerpo como una máquina, a la enfermedad como averías de la máquina, a la intervención del médico o los profesionales de la salud como los reparadores de la máquina y la salud como la ausencia de averías o enfermedades”, afirma la galena.

Los avances del conocimiento científico han ido, paulatinamente configurando una racionalidad científica más integradora, que incluye la dialéctica de los fenómenos a conocer y la red de relaciones que se generan entre ellos. Diversas disciplinas científicas han debido buscar el terreno común sobre el cual es posible construir una perspectiva nueva de la salud y la enfermedad y en esencia de la existencia humana, dando lugar a un enfoque trasndisciplinario.       
                                              
La Dra. Castés insiste en que el modelo planteado por la Psiconeuroinmunología, empodera al ser humano porque “ahora en lugar de considerarnos víctimas de una situación de enfermedad, por terrible que sea, está abierta la posibilidad de considerar la salud como un camino que  se puede elegir y la enfermedad como una equivocación que es posible enmendar de algunas formas. Estamos ante un cambio de paradigma que todavía no ha sido suficientemente explorado y cuyas repercusiones para la prevención y cuidados de la salud señalan rumbos esperanzadores a quienes han enfermado”.